En 2016, España consigue mejorar su valor en el Índice Altran desde 0,32 hasta 0,38, debido a la positiva evolución de indicadores como el porcentaje de empresas con e-commerce, que pasa del 15% al 19% o al incremento de la proporción de nuevos graduados doctores. No obstante, España sigue ocupando el puesto 15º en el ranking del Índice Altran, al igual que en 2015, lo cual sitúa a nuestro país en los primeros puestos del grupo de capacidad baja, junto con Hungría.

España es una economía que posee un potencial de innovación (0,38) un 16% inferior al de la media de la Unión Europea (0,45), y cercano al de países de capacidad baja de innovación como Hungría (0,42) o Portugal (0,34). Si bien, un mayor potencial de innovación permitiría a España mejorar su competitividad y apuntalar su crecimiento económico. Para ello, nuestro país debe llevar a cabo las medidas necesarias para el fomento de la innovación, al igual que han hecho los países de capacidad alta de innovación, especialmente en el ámbito de la cooperación publico-privada en innovación e I+D.

España en 2016 destaca por su mejoría en el componente de nuevos graduados doctores, que alcanza un valor de 1,75‰, y sus porcentajes adecuados de empleo en servicios de alta tecnología (3,00%) y de empresas con e-commerce (19%). Como contrapartida, resalta su baja participación empresarial en la innovación con un 36,6% de investigadores trabajando en el sector privado empresarial.

Indicadores

ES1

España presenta un crecimiento notable en 2016, en cifras absolutas, en los componentes de Nuevos graduados doctores (16,1%) y en empresas que venden mediante e-commerce (26,7%). En Empleo en servicios de alta tecnología la reducción es del -2,6%, unos 14.000 empleados menos en este sector tecnológico. Este año, los investigadores en sector empresa se mantienen estables, con una ligera reducción, al igual que los investigadores totales, que caen un 0,8%.

Evolución de España en el Índice Altran

ES2

A medio y largo plazo, para alcanzar a los países con capacidad de innovación media y alta, respectivamente, los incrementos más importantes en cifras absolutas que debería realizar nuestro país serían los investigadores en sector empresa, 32.000 a medio plazo y más de 100.000 a largo plazo. El número de nuevos graduados doctores tendría que aumentar en 1.500 a medio plazo y en 7.500 nuevos doctores para llegar a los niveles de países con capacidad alta. Y se tendría que incrementar el peso en más de 50.000 empleados adicionales en los sectores de servicios de alta tecnología a medio plazo, y en más de 200.000 a largo plazo.

España necesitaría duplicar el número de investigadores en totales y triplicar el número de investigadores en sector empresa para llegar a los niveles de los países más innovadores de la UE. A medio plazo se tendrían que incorporar en las empresas españolas un total de 32.000 investigadores.

ES5

En indicadores clave

Salvo por el componente de Nuevos graduados doctores, que este año ha mejorado, y el de empleo en servicios de alta tecnología, cuyo valor ya era relativamente elevado, nuestro país aún presenta una brecha importante con respecto a los países de capacidad media y alta en componentes como los investigadores en sector empresa, incluyendo investigadores totales por cada 1.000 empleados, y el porcentaje de empresas con e-commerce.

ES3

ES4

En Inversión en I+D

España, si quisiera alcanzar en 2020 una cifra de inversión en I+D del 3% del PIB, tendría que mejorar todos sus componentes de innovación según se puede observar en la tabla adjunta. El componente que requeriría un mayor incremento relativo sería el de investigadores en sector empresa.

Para alcanzar un nivel propio de un país de capacidad alta y lograr el objetivo propuesto por la Comisión Europea del 3% de inversión en I+D como porcentaje del PIB en 2020 los crecimientos en el resto los componentes deberían ser los adecuados, por ejemplo, el próximo año se tendría que incrementar el porcentaje de investigadores en el sector privado empresarial de 36,6% a 41,6%.

ES6